Impresiones preliminares sobre los últimos anuncios económicos

Por: 15 y Último

El día lunes 13 de agosto el gobierno nacional realizó una serie de anuncios económicos. Fieles a nuestra tradición, pasamos a compartir algunas impresiones y consideraciones al respecto, pensando siempre en coadyuvar a la comprensión de nuestros lectores y lectoras, así como contribuir al debate económico al cual el propio presidente convocó.

En tal virtud:

  1. Es acertada la decisión de declarar día no laboral el lunes 20 de agosto, para, en palabras del presidente, “permitir la entrada del nuevo cono monetario”. Si esto NO incluyese a los bancos, daría chance a las personas para ir a las agencias y cajeros a obtener efectivo. Sin embargo, el calendario de la SUDEBAN señala el 20 de agosto como uno de los seis lunes bancarios del año 2018En cualquier caso, dado que en este momento la disponibilidad de efectivo en manos del público es la más baja que se haya registrado (menos de un 1% del total de la liquidez monetaria, cuando el óptimo debería rondar entre 10% y 12%), es posible que se requiera un par de días no laborables más, pues todo indica que la demanda será muy alta. Además, mucha gente buscará atesorar efectivo como medida de resguardo ante la sospecha (fundada o no) de que se encarezca nuevamente o no haya suficiente. Por último, aunque no menos importante, debe tomarse en cuenta que los adultos mayores que tenían que cobrar sus pensiones este viernes 17 (declarado bancario), iniciaran la semana en los bancos para cobrarla.
  2. También nos parece acertada la medida de declarar la convivencia entre el cono saliente y el entrante. Esto facilitará temas como el pago del transporte público y otros gastos como el de la gasolina, cuyo aumento entendemos no se hará de inmediato.
  3. Es igualmente acertado que se haya decidido como estrategia comunicacional informar diariamente sobre los avances de la reconversión monetaria. Esto contribuirá a calmar la ansiedad y reducir la incertidumbre, propia de estos procesos, pero acrecentada dado el contexto actual de confrontación política y crisis. A estas alturas, todavía las dudas son más que las certezas, lo que favorece no solo la especulación de precios sino la ideológica y de opinión pública.

Precisamente, y tomando en cuenta esto último, valga mencionar que con respecto a los anuncios monetarios específicamente referidos a lo del anclaje del Bolívar Soberano a El Petro, lo dicho requiere una explicación mucho más detallada. Se dijo, por ejemplo, que El Petro funcionará como unidad de cuenta, pero que también lo hará el Bolívar Soberano. Como unidad de cuenta significa que los precios y en general todas las cantidades monetarias (incluyendo los salarios) estarán expresadas tanto en uno como en otro. No quedó claro si esto será temporal o permanente. Y tampoco cómo será la equivalencia y convertibilidad entre uno y otro. Así las cosas, y a la espera de mayores precisiones, evaluamos los posibles escenarios:

  1. Un Petro funcionando como unidad de cuenta de manera análoga a como lo hizo el Real en el marco del Plan Real brasileño: en 1991, luego de una prolongado período de hiperinflación y crisis política, el presidente Itamar Franco aplicó el Plan Real, llevado a la práctica por el entonces ministro de economía Fernando Henrique Cardoso. Entre otras cosas, y para hacer el cuento breve, esto implicó la introducción de una moneda “falsa” (llamada paradójicamente “Real”), en la medida en que no circulaba propiamente, sino que se usó como unidad de cuenta. Para ese momento, la moneda de curso legal en Brasil era el cruzeiro. Entonces bien, los precios y todo el resto de cantidades monetarias, incluyendo los salarios, pasaron a expresarse en Real, pero en la práctica la gente siguió usando el cruzeiro. De tal suerte, cuando la gente iba a comprar veía los precios en Real, pero pagaba en cruzeiros.
  2. Para ello tuvo que establecerse una equivalencia o “tipo de cambio” entre el cruzeiro y el Real. Al principio, un Real fue equivalente a 2 mil 750 cruceiros. Y a su vez, el Real tenía paridad 1-1 con el dólar. La gracia del asunto es que la equivalencia entre cruzeiros y Real era cambiante, pero eso no afectaba los precios, pues estos se mantenían en su mismo valor, lo que en la práctica fue equivalente a un cuasi-congelamiento de precios. De tal suerte, el cruzeiro siguió depreciándose, pero ello no afectaba los precios, pues estos se mantenían y lo que variaba era la cantidad de cruzeiros a dar por cada Real, un poco como pasa actualmente en nuestro país pero con el dólar. Esta fue todo un éxito para la meta de parar la inflación, pero no fue ni de lejos la clave y se hizo en un contexto distinto al venezolano. Además, el plan real tuvo efecto inmediato para contener la inflación y mejorar el poder adquisitivo, pero a mediano plazo ahondó la pobreza y desigualdad, lo que explica en buena parte el triunfo de Lula Da Silva en el año 2001.
  3. En realidad la clave del Plan Real, fue que concitó la colaboración del sector privado y el capital transnacional, para lo cual se acometió un severo ajuste fiscal, lo que incluyó masivas privatizaciones, entre ellas, la de una parte de la estatal petrolera. Esta fue si se quiere la cuota de cobro del sector privado para no oponerse al plan. Por lo demás, en el caso brasileño, el uso del Real como unidad de cuenta funcionó porque la hiperinflación tenía básicamente un componente inercial y de expectativas, pero no había conflicto político como el que existe en nuestro país. Por último, pero no menos importante, debe tomarse en cuenta que luego de la estabilización de precios, la dualidad fue suprimida y el Real sustituyó definitivamente al cruzeiro.
  4. Paralelo a la posibilidad de que El Petro en cuanto a unidad de cuenta funcione de manera similar al Real brasileño, está que lo haga o bien como CUC cubano, o bien del modo que más se parece a la idea inicial de El Petro. Veamos.
  5. En el caso del CUC cubano, la aplicación fue un poco más simple: en el marco de la crisis del período especial, y en parte para frenar la dolarización de hecho de la economía, se estableció el Peso Cubano Convertible CUC, como sustituto de el dólar pero equivalente 1-1 con él. Sin embargo, al contrario de lo ocurrido con el Real y el cruzeiro brasileños, el CUC no dejó de convivir con el peso común y corriente, de manera que los precios se expresan tanto en uno como en otro. De más está decir que esto implicó más problemas que soluciones, tanto que en una de sus últimas intervenciones públicas como Presidente, Raúl Castro aseguró que la dualidad monetaria era el principal “dolor de cabeza” de la economía cubana. Más allá de los temas estrictamente monetarias, la adopción de esta dualidad supuso en la práctica una inversión de la escala social donde los tenedores de CUC –por lo general comerciantes o gente ligada a servicios turísticos- tiene mucho más poder adquisitivo que el resto de la población profesional. Adicionalmente, el CUC no evitó la existencia de un mercado negro de dólares y divisas en general.
  6. Por último, existe la posibilidad que El Petro sea usado como divisa (para la compra de nuestro petróleo, por ejemplo), en base a lo cual el Bolívar Soberano se encaje a él. Pero para ello, hace falta, primero, que El Petro sea definitivamente aceptado para el comercio exterior venezolano; y segundo, que se establezca una equivalencia entre éste y el Bolívar Soberano, y de allí en adelante con el resto de las monedas y bienes. Sin embargo, pensamos que esto solo tendría sentido sí y solo sí El Petro no circula como otra moneda adicional al Bolívar Soberano a lo interno del país, pues entonces estaríamos en el escenario del CUC. A este respecto, recomendamos el texto de José Gregorio Piña publicado en esta misma página.

Posdata: sobre lo ocurrido con el tipo de cambio para las remesas, llevado casi al precio del dólar en el mercado negro, pensamos que más temprano que tarde, supondrá la eliminación o al menos transformación del actual DICOM, ya que no tiene sentido mantener la convivencia.

Por lo demás, sumado a lo del aumento de la gasolina, que implica agregar a niveles internacionales (¿1 dólar por litro o su equivalente?) lo que actualmente no está en ninguna estructura de costo, en un contexto de por si hiperinflacionario y conflictivo, supondrá un esfuerzo más que mayúsculo por domesticar los precios, en la moneda que sea.

También es de suponer que la vuelta del PMVP no recibirá el visto bueno de FEDECAMARAS, CONSECOMERCIO y compañía, quienes se opondrán al mismo tanto como lo hicieron con los precios justos y luego con los acordados, al punto que estos últimos no pudieron aplicarse.

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