Verdades matemáticas en torno a la polémica sobre el ingreso petrolero proyectado 2018

 Por Pasqualina Curcio

En ocasiones, los límites de espacio y número de caracteres, impiden suministrar todos los elementos necesarios para que otros se den a la tarea de refutarlos. A veces, 2000 caracteres resultan escasos para si quiera presentar pruebas que sustentan los argumentos, mucho menos para detallar cómo se ha procedido para obtener los resultados.

Recientemente, en un corto artículo, de no más de 2700 caracteres, sintetizábamos los argumentos en contra del levantamiento del control cambiario en Venezuela. El principal y único mensaje de tal escrito era alertar acerca de la necesidad de recuperar nuestras reservas internacionales, las cuales, en el marco de esta guerra económica, equivale a decir, las municiones y armas para combatirla.

En estos momentos en los que los precios del petróleo se han estado recuperando, y por lo tanto, con potenciales mayores ingresos de divisas por concepto de exportación de este hidrocarburo, recuperar y cuidar las reservas internacionales resulta estratégico. No hacerlo, implicaría llegar a diciembre de este año, nuevamente sin municiones con qué defendernos. Sin recursos para adquirir alimentos, medicamentos, repuestos, insumos y maquinarias para la producción.

Levantar el control cambiario y permitir que grandes capitales industriales y financieros, principalmente transnacionales, adquieran libremente la “platica” que pudiese ingresar por la exportación de petróleo, equivale, decíamos, a entregar nuestras armas. En otras palabras, a perder la guerra, a ceder la independencia económica y la soberanía.

Afirmamos en el mencionado artículo, que de mantenerse los niveles actuales de producción y precios del petróleo, por lo menos ingresarían 35.000 millones de dólares este año 2018. También decíamos que, alrededor de 50.000 millones de dólares ingresarían si logramos recuperar la producción de petróleo en por lo menos 500.000 barriles diarios, y si además, tal como anuncian expertos petroleros, el precio llegase a 70 US$/barril.

No se trata, en lo absoluto, de condiciones de bonanza. Recordemos que estamos en medio de un asedio económico, bloqueo financiero internacional, embargo comercial encubierto, inflación inducida.

Justamente la posibilidad de que comiencen a recuperarse los ingresos en divisas es lo que nos lleva a alertar a no ceder ante las más intensas y no casuales presiones, por parte de propios y extraños, para levantar el control cambiario. Es lo que nos lleva a recordar la necesidad de cuidar hasta el último centavo para evitar que nuevamente vaya a parar a manos de quienes durante estos años, sin piedad alguna y a pesar de haber recibido más de 340.000 millones de dólares de parte del Estado[1], no han hecho el mínimo esfuerzo para garantizar los alimentos y medicamentos a la población. Nos referimos a los grandes capitales industriales y financieros transnacionales que no representan más del 1% de la población venezolana y que durante medio siglo han vivido de la renta petrolera.

Hubo quienes con la intención de desacreditar la propuesta de mantener el control cambiario, de evitar que sean asignadas divisas del sector público al privado, o peor aún, que se libere dicho mercado, optaron por descalificar las cifras y el supuesto procedimiento de cálculo utilizado para pronosticar los ingresos petroleros durante 2018.

Hemos querido aprovechar este espacio de más de 2000 caracteres, para suministrar, en detalle, todas las pruebas, fuentes de información, metodología, y herramientas estadísticas empleados en la investigación, las cuales sustentan los pronósticos de ingresos petroleros presentados en el artículo titulado “control cambiario”.

Quienes de manera intencionada buscan descalificar las investigaciones dispondrán de toda la información y así evitarían estar emitiendo opiniones que parecieran ser resultado de adivinanzas acerca de la metodología que hemos empleado para pronosticar los ingresos petroleros de este año. Evitarían, por lo tanto, caer en especulaciones que a todas luces le resta seriedad y credibilidad a sus planteamientos.

Además de ser un requisito de toda investigación científica suministrar públicamente los elementos para la verificación y la refutación de las hipótesis planteadas, consideramos que podría contribuir a elevar el debate de las ideas tan necesario en estos tiempos de asedio contra el pueblo venezolano.

Fuente

Comenzamos mostrando las fuentes de la cual obtuvimos la información para realizar la investigación y los pronósticos de los ingresos petroleros para el 2018. Nos basamos en los boletines estadísticos anuales de la Organización de Países Exportadores, OPEP, incluyendo el más reciente, el del año 2018, el cual fue publicado hace un par de semanas y cuenta con información hasta el año 2017[2].

En los mencionados boletines se encuentra la información histórica de: las exportaciones anuales petroleras (medidas en dólares) tanto de los países miembros de la OPEP como de aquellos no pertenecientes a la organización; el precio promedio anual del barril de petróleo para cada uno de los países miembro; y los niveles de producción de petróleo de cada uno de los países, OPEP y no OPEP (medido en barriles diarios).

Fue allí de donde obtuvimos los datos de exportación petrolera que se mencionan en el artículo y que se refieren a los años 2016 y 2017. Según lo publicado en el mencionado boletín, el año pasado, a pesar de la caída de la producción petrolera, comenzaron a recuperarse los ingresos por concepto de exportación de hidrocarburos debido al aumento de los precios internacionales. En 2016 las exportaciones fueron US$ 26.473 millones y el 2017 ascendieron a US$ 31.449 millones, es decir aumentaron 19%. El precio del petróleo pasó de 34,02 a 47,63 US$ por barril.

De ese mismo informe tomamos los niveles de importación, los cuales, a pesar del incremento de los ingresos, y de los menores compromisos de deuda externa con respecto al año 2016, pasaron de US$ 17.977 millones a US$ 13.364 millones. El uso que le fue dado a las divisas, en el marco de un control cambiario debe hacerse público, es necesario saber quiénes las ejecutaron, a qué tipo de cambio y para importar qué productos.

En ese mismo boletín se evidencia que, a pesar de que la economía siguió cayendo durante el año 2017, lo hizo en menor proporción que el 2016. Se lee en el mencionado boletín que la caída del producto interno bruto en el 2017 fue 8%, mientras que en 2016 fue 16,5%, lo cual era de esperarse ante la recuperación de los precios del petróleo. Lo que nos lleva a pensar que seguirá ocurriendo lo propio para el 2018.

Metodología

Nos basamos en cálculos estadísticos empleando como herramienta la regresión lineal. Tal como establece el procedimiento, en primer lugar desarrollamos un modelo conceptual en el cual relacionamos tres variables: las exportaciones petroleras anuales, los niveles anuales de producción y el precio promedio anual.

En este modelo teórico, las exportaciones petroleras anuales (medidas en dólares) corresponden a nuestra variable dependiente, mientras que los niveles de producción (medidos en barriles diarios) y el precio promedio anual de petróleo (medido en US$/barril) son las variables independientes. En términos coloquiales, estamos planteando que los ingresos por exportación de petróleo en nuestro país dependen de los niveles de producción y de los precios.

Buscamos construir, entonces, un modelo matemático que nos permitiese pronosticar los niveles de exportación petrolera dependiendo del comportamiento de la producción y de los precios. Dicho modelo tiene las siguientes características:

Exportaciones petroleras anuales = a + b(producción diaria de petróleo) + c(precio promedio anual de petróleo)

El análisis de regresión lineal lo realizamos con una serie de datos históricos para el período 1999-2017, que como mencionamos, fueron tomados de los boletines estadísticos anuales publicados por la OPEP.

De más está decir, que en lo absoluto dudamos de la veracidad de tal información. Si la OPEP la publicó es porque le fue suministrada por la República Bolivariana de Venezuela. No hay ni peligrosidad, ni mentiras en tales cifras.

El cálculo estadístico de la regresión lineal que hemos utilizado, el cual va más allá de sumar 2 más 2, permite ajustar, mediante el método de los mínimos cuadrados, la relación entre las tres variables. En otras palabras, trata de hallar un modelo matemático que permita explicar con el menor error estadístico posible, la relación entre las tres variables, haciendo mínima la sumatoria de los cuadrados de las desviaciones entre cada valor observado de la serie estadística y el modelo matemático que resulte.

A continuación copiamos los resultados de la regresión lineal. Se observa que el modelo que hemos planteado y que incluye un período desde 1999-2017, cuenta con una bondad de ajuste de 91,7%.

Eso significa que tanto los niveles de producción petrolera como los precios del petróleo, ambas simultáneamente, explican en 91,7% los niveles de exportación petrolera en nuestro país desde 1999 hasta 2017. Lo que significa que hay solo un 8,3% que no está siendo explicado por nuestro modelo. Es, estadísticamente, un muy buen modelo explicativo.

Modelo matemático

Dicho esto, procedimos a construir nuestro modelo matemático para lo cual tomamos los coeficientes no estandarizados, quedándonos la siguiente fórmula:

Exportaciones = -43044,011 + 17,857 (producción) + 782,286 (precio)

Ha sido con este modelo matemático y no sumando 2 más 2, que pronosticamos, con un margen de error estadístico de 8,2% que, por los menos, ingresarán 35.000 millones de dólares este año por concepto de exportación de petróleo.

Debemos decir, que tanto el coeficiente de la variable producción (b = 17,857) como el de la variable precio (c = 782,286) son estadísticamente significativos. Arrojaron valores de t superiores a |2|. Debemos decir también que el modelo no presenta error de colinealidad, tal como se observa en el test estadístico de colinealidad con tolerancia de 0,957.

Aprovechamos para mencionar que entre las variables, precio y producción, es el precio la que determina los niveles de exportación petrolera en nuestra economía. A tal conclusión llegamos por lo observado en los coeficientes tipificados cuyos resultados, por ser elasticidades, permiten comparar el peso que cada una de ellas tiene sobre las exportaciones. En este caso, el precio muestra un coeficiente tipificado de 0,979, mayor que el de producción, 0,214. En otras palabras, las variaciones de los precios afectan en mayor proporción las exportaciones que las variaciones en la producción, lo cual también era de esperar por ser el petróleo un bien inelástico.

Pronóstico

Para realizar el cálculo y el pronóstico de los ingresos por exportación petrolera para este año 2018, se sustituyó en el modelo matemático obtenido, el valor para cada una de las dos variables independientes. Para el caso de la producción se tomó como valor, 1.540 millones de barriles diarios, y para el precio, 65,20 US$/barril. Ambos datos fueron tomados del más reciente reporte mensual del mercado de petróleo correspondiente al mes de junio de 2018, también publicado por la OPEP, en el cual muestran mes a mes los niveles de producción y precios de todos sus países miembros[3].

Exportaciones = -43044,011 + 17,857 (1540) + 782,286 (65,2)

Exportaciones = 35.476,48 millones de dólares

Como se observa, obtuvimos como resultado, que con un nivel de confianza de 91,2%, las exportaciones por concepto de petróleo durante el año 2018 en Venezuela serán 35.476,48 millones de dólares, lo que equivale a decir, por lo menos 35.000 millones de dólares.

Hicimos lo propio suponiendo un aumento de la producción de 500.000 barriles diarios y un precio promedio de 70 US$/barril. De los cálculos obtuvimos que en este escenario, los ingresos por exportación de petróleo asciendan a 48.164,69 millones de dólares, alrededor de los 50.000 millones de dólares.

Exportaciones = -43044,011 + 17,857 (2040) + 782,286 (70,0)

Exportaciones = 48.164,69 millones de dólares

Las bondades de realizar los pronósticos haciendo uso de esta metodología y de esta herramienta estadística es que no solo nos arroja el posible valor de las exportaciones durante el 2018, sino que además nos muestra el nivel de probabilidad.

Adicionalmente, el modelo estadístico considera la proporción promedio, histórica, que de la producción se destina a la exportación.

Otro modelo matemático

Quienes estén considerando que el análisis debe hacerse directamente con la exportación, en lugar de la producción, debemos decir que realizamos dichos cálculos, para lo cual debimos construir un modelo matemático distinto, ya no relacionando las exportaciones anuales medidas en dólares con la producción y los precios, sino con las exportaciones de crudo, medido en barriles diarios y los precios.

Los resultados obtenidos se copian en el pié de página[4], y el modelo matemático resultante, con una bondad de ajuste de 89,5%, es el siguiente:

Exportaciones = -25.085,15 + 13,78 (Exportación de crudo) + 748,49 (precio)

No contamos con información oficial de los niveles de exportación de crudo actualmente. No es una información que publique mensualmente la OPEP. Sabemos que en promedio, el año 2017 exportamos 1596,40 barriles diarios, lo que equivale al 78% de la producción. En un escenario muy conservador, suponiendo que actualmente estamos exportando solo el 60% de lo que producimos, es decir 924 barriles diarios, al sustituir ambos valores en nuestro modelo, obtenemos que los ingresos por exportación para el 2018, ascenderán a 36.449,37 millones de dólares. Es decir, por lo menos, 35.000 millones de dólares.

Exportaciones = -25.085,15 + 13,78 (924) + 748,49 (65,2)

Exportaciones = 36.449,37 millones de dólares

Utilizando cualquiera de los dos modelos matemáticos, los resultados, para efecto de las conclusiones en cuanto a lo que nos ingresará por exportación petrolera este año, son parecidos. Hay quienes preferirán otras herramientas estadísticas, los invitamos a hacer uso de ellas, los resultados, con estos datos y este modelo conceptual serán similares.

Pero hubo quienes tratando de adivinar cuál fue el procedimiento científico que utilizamos y con la clara intención de descalificar la investigación y los análisis, se han dado a la tarea de afirmar que nos limitamos a multiplicar el número de barriles diarios producidos, por los 365 días del año y por el precio promedio anual de petróleo (método que consideramos igualmente válido, aunque menos preciso). Más allá del desconocimiento que muestran en cuanto a la disponibilidad de métodos estadísticos e inferenciales más exactos para realizar este tipo de análisis, es notoria la intencionalidad de dispersar la atención de lo que es verdaderamente importante: el llamado al buen uso de las divisas públicas, a no seguirlas entregando a los grandes capitales transnacionales que desde hace años nos han estado agrediendo económicamente; a garantizar que queden en nuestro país para la producción nacional.

No es nuestro objetivo ahora analizar las intenciones de tal dispersión y descalificación, como tampoco es nuestro interés conocer qué venezolano pudiese estar interesado, por qué y para quién, en que nuestras divisas se sigan fugando en manos de los grandes capitales industriales y financieros transnacionales en lugar de quedar en nuestro país y tributar a la producción nacional.

No es objetivo tampoco analizar a quién beneficiaría levantar el control cambiario y permitir que las divisas que en 99% provienen de la venta de petróleo sean libremente adquiridas por estos grandes capitales que durante décadas se han apropiado de nuestras riquezas, primero de manera directa extrayendo el petróleo, y luego, una vez nacionalizada la industria petrolera, apropiándose de los ingresos que esta ha generado: alrededor de 700.000 millones de dólares desde 1976, de las cuales más de la mitad se encuentra en islas paradisíacas[5].

Mucho menos es objetivo en este momento y en este espacio entender el interés de quienes se irritan ante la posibilidad de que las empresas transnacionales no sigan recibiendo las divisas que genera el petróleo, y que por el contrario traigan las suyas, así como hacen en cualquier otro país del mundo cuyo Estado no exporta hidrocarburos.

Tampoco queremos dilucidar la falta de coherencia por parte de quienes diciendo ser socialistas, insisten en mantener la contradicción del modelo rentista petrolero, caracterizado por el hecho de que el 99% de las divisas de este país provienen del sector público, pero más del 80% de la actividad económica sigue concentrada en pocos capitales privados, quienes se apropian de dichas divisas a tasa preferencial.

Seamos más serios en el debate, más respetuosos, más coherentes y sobre todo más patriotas. El momento histórico lo exige.

[1] Banco Central de Venezuela. Varios años

[2]OPEP. Boletín estadístico anual. Varios años http://www.opec.org/opec_web/en/publications/202.htm

[3] OPEP. Oil market report. June 2018. http://www.opec.org/opec_web/en/publications/338.htm

[4]

[5] Banco Central de Venezuela. Varios años

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